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La bondad es lo que realmente importa. La
bondad el amor y la compasión combinados son sentimientos que llevan a la
esencia de la fraternidad. Son los cimientos de la paz interior.
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La compasión y el amor son las virtudes
más preciosas de la vida. Por que sean muy simple, son difíciles de que sean
colocados en práctica. La compasión sólo podrá ser llenamente cultivada a
medida que se reconoce que cada ser humano es parte de la humanidad y
perteneciente a la familia humana, independiente de religión, raza, cultura,
color e ideología. La verdad es que no hay diferencia alguna entre los seres
humanos.
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Nuestra sombra interior, la que llamamos
de ignorancia es la raíz de todo el sufrimiento. Mientras más que luz haya,
menos la sombra se manifestará. La luz es el único camino para la salvación,
para alcanzar el nirvana.
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Bienes y compensaciones materiales son
absolutamente necesarios a la sociedad humana, a un país, la una nación. Al
mismo tiempo, el adelanto material y la prosperidad solamente no pueden llevar
a la paz interior. La paz interior viene de dentro. Por lo tanto, nuestra
actitud ante la vida ante los otros y principalmente en relación a las
nuestras dificultades cuenta mucho. Cuando dos personas enfrentan el mismo
problema, actitudes mentales distinguidas hacen con que el problema sea de más
fácil resolución para una persona que para otra. De esta forma, lo que
realmente nos diferencia es la perspectiva interna de cada uno.
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Con sentimientos de odio y rencor, es muy
difícil alcanzar la paz interior. En este sentido, las religiones y creencias
son convergentes. En todas las grandes religiones del mundo, el énfasis es en
el espíritu de fraternidad
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Debe haber un equilibrio entre el
adelanto espiritual y el material. Se alcanza ese equilibrio por medio de
principios calcados en el amor y en la compasión. El amor y la compasión son
la esencia de todas las religiones, que tienen mucho a aprender entre sí. El
objetivo primordial de todas las religiones es crear seres humanos más
tolerantes, más compasivos y menos egoístas.
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Insisto en afirmar que las principales
religiones del mundo — budismo, cristianismo, judaísmo, confucionismo,
hinduismo, islamismo, jainismo, sikhismo, taoismo, zoroastrismo — poseen los
mismos ideales de amor, el mismo objetivo de beneficiar la humanidad por medio
de la práctica espiritual, y la misma determinación de mejorar sus
practicantes como seres humanos. Todas las religiones predican preceptos
morales para el perfeccionamiento de la mente, del cuerpo y de el habla. Todas
nos enseñan la no mentir, robar o quitar la vida de otras personas. La esencia
de todos los preceptos morales preconizados por los grandes maestros de la
humanidad es el no-egoísmo. Esos maestros tenían como objetivo remir los
practicantes de acciones negativas, frutos de la ignorancia, y los conducís al
camino del bien.
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En nuestra vida, cultivar la tolerancia
es muy importante. Con tolerancia, puédese fácilmente superar las dificultades.
Si usted tenga poca o ninguna tolerancia, se quedará irritado con las mínimas
cosas. En situaciones difíciles, tendrá reacciones extremadas. En mi vida, ya
reflejé mucho acerca de esta cuestión y siento que la tolerancia es algo que
debe ser practicado en el mundo entero, en el seno de la sociedad humana.
Pero, quien nos enseña tolerancia? Puede ser que sus hijos lo enseñen a
cultivar la paciencia, pero es su enemigo quien irá a enseñarle la práctica de
la tolerancia. El enemigo es su maestro. Muéstrele respeto, en vez de odio. De
esa forma, la verdadera compasión irá a brotar de su interior y esa compasión
es la base de todo aquello que usted es y cree.
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Nadie puede prever lo que acontecerá en
algunas décadas o siglos, por ejemplo, cual el impacto que la deforestación
tendrá sobre el clima, el suelo, las lluvias. Tenemos muchos problemas porque
las personas están centradas en sus propios intereses, en ganar dinero y no
están pensando en el bienestar de la comunidad como uno todo. No están
pensando en la Tierra a largo plazo, y en los efectos ambientales adversos
sobre el hombre. Si nosotros, de la actual generación, que no reflejáramos
sobre estas cuestiones ahora, las generaciones futuras no tendrán como lidiar
con ellas.
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En los tiempos antiguos, cuando había una
guerra, el embite era cuerpo a cuerpo. El victorioso entraba en contacto
directo con la sangre y el sufrimiento del enemigo durante la batalla. Hoy,
las guerras adquirieron una proporción mucho más horrenda. Un hombre, sentado
en una sala, aprieta un botón y mata millones de personas instantáneamente,
sin al menos ver el sufrimiento humano que infligió. La mecanización de la
guerra
y la automação del conflictos humanos son, cada
vez más, una amenaza a la paz mundial.
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Aunque no podamos resolver ciertos
problemas, no debimos en los frustrar. Como humanos debemos enfrentar la
muerte, la vejez y enfermedades, que, tal cual un huracán, son fenómenos
naturales que huyen a nuestro control. Debemos enfrentarlos, no podemos
evitarlos. Son sufrimientos que ya bastan en nuestra vida. Que por qué
creáramos más problemas por encariño a la nuestra ideología o porque pensamos
de manera diferente? Es inútil y triste Millones de personas sufren con ese
tipo de problema. Es un verdadero desperdicio, visto que podemos evitar el
sufrimiento adoptando una actitud diferente y reconociendo la humanidad a la
cual las ideologías deberían servir.
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Mi mensaje es la práctica del amor, de la
compasión y de la bondad. Estas calidades son muy útiles para que vivamos
nuestro cotidiano más armoniosamente, y también muy importantes para la
sociedad humana como uno todo.
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Muchos de nosotros se juntan bajo el
mismo sol resplandecente, hablando lenguas diversas, vistiendo indumentarias
diferentes e incluso poseyendo creencias distinguidas. Pero, nosotros todos
somos idénticos como seres humanos e individualmente únicos. Deseamos todos,
indistintamente, la felicidad y no el sufrimiento.
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Dondequiera que yo vaya, siempre aconsejo
las personas a que sean altruistas y bondadosas. Intento concentrar toda mi
energía y fuerza espiritual en la diseminación de la bondad. Es lo que hay de
más esencial.
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Los seres humanos son dotados de una
naturaleza tal que no deberían sólo poseer bienes materiales, pero deberían
antes poseer sostén espiritual. Sin el sostén espiritual, se hace difícil
adquirir y mantener la paz de espíritu.
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Para cultivar la sabiduría, es preciso
fuerza interior. Sin crecimiento interno, es difícil conquistar la
autoconfianza y el coraje necesarias. Sin ellas, nuestra vida se complica. El
imposible se hace posible con la fuerza de gana.
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Rencor, odio, celos: no es posible
encontrar la paz con ellos. Podemos resolver muchos de nuestros problemas por
medio de la compasión y del amor. Sólo así nos desarmaremos y encontraremos la
verdadera felicidad. Una de las mayores virtudes es la compasión. La compasión
no puede ser comprada en una tienda de departamentos o fabricada por máquinas.
Ella adviene del crecimiento interior. Sin paz de espíritu, es imposible haber
paz en el mundo.
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Son los enemigos que verdaderamente nos
enseñan a vivenciar sentimientos de compasión y tolerancia. Las guerras surgen
porque no hay comprensión del lado humano de las personas. En vez de
conferencias y encuentros políticos, por qué no convocar las familias a que
hagan un piquenique para que se conozcan mutuamente, mientras sus niños
juguetean juntas?
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Si colocáramos los niveles de conciencia
más sutis a nuestro servicio, estaremos expandiendo nuestra mente. Así siendo,
las virtudes originarias de la mente pueden expandirse ilimitadamente.
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Si percibimos la humanidad como siendo
una y singular iremos a constatar que las diferencias son secundarias. Con
actitud de respeto y preocupación por el prójimo, experimentamos la felicidad.
Sólo así creamos la verdadera armonía y fraternidad. A la su manera, intente
cultivar la paciencia Modifique su actitud. Los cambios vienen con la práctica.
La mente humana tiene ese potencial. Aprenda a entrenarla.
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Si hubiera amor y compasión por todos los
seres sencientes, en especial por sus enemigos, este es el verdadero amor y la
verdadera compasión. El amor y compasión, nutridos por sus amigos, esposa y
hijos no son verdaderos en su esencia. Son encariño, y ese tipo de amor no
puede ser infinito.
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Sin amor, la sociedad humana se encuentra
en situación difícil. Sin amor, iremos a enfrentar problemas terribles en el
futuro. El amor es el centro de la vida.
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Siempre creí que la determinación humana
y la verdad prevalecerían sobre la violencia y la opresión. En el mundo de hoy,
en todos los lugares, hay cambios importantes ocurriendo, que podrán afectar
profundamente nuestro futuro y el futuro de la humanidad, así como nuestro
planeta. Decisiones corajosas por parte de varios líderes mundiales propician
la resolución pacífica de conflictos. La esperanza de haber paz, preservación
del medio ambiente y un abordaje más humano a los problemas del mundo parece
estar más presente que nunca.
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Una profunda compasión es la raíz de
todas las formas de adoración.